Islas Cook

La Polinesia es uno de esos destinos que de no haber estado en Nueva Zelanda, hubiese sido muy difícil visitar, ya que como es sabido, es un destino muy caro. Las Islas Cook no son tan conocidas como las famosas Bora Bora, Tahiti o Papeete, y es por eso que es un destino más accesible, y sobretodo si ya se está en Nueva Zelanda.
Las Cook están formadas por un total de 15 islas, la puerta de acceso es Rarotonga, la isla más grande y más poblada del archipiélago.
Volamos desde Auckland y pasamos un total de 2 noches. Aunque el tiempo no nos acompañó ya que es temporada de lluvias, pudimos disfrutar de la isla recorriéndola en coche y descubriendo todos sus rincones.

Vistas desde nuestra habitación en Ratotonga

Rarotonga

Cada día excepto los domingos, hay un mercado en el pueblo donde se pueden comprar desde artesanías de todo tipo a gran variedad de comida, y donde también realizan bailes tradicionales de la Polinesia. Los sábados este mercado cierra a las 13h, nosotras nos enteramos tarde y como aun no teníamos el coche, decidimos ir andando hasta allí, por suerte nos paró un bombero que se ofreció a llevarnos hasta allí, ya que si no no hubiésemos llegado a tiempo.

Una de las noches fuimos a un espectáculo con cena y bailes tradicionales a Te Vara Nui. También hay la opción de hacer un pequeño tour por la comunidad donde te explican sus tradiciones.
El precio nos pareció muy elevado, y después de haber estado en el Kari Kari en Isla de Pascua, este nos decepcionó un poco… Aunque hay que decir que la cena era muy abundante y de calidad.

Cenando en Te Vara Nui

Nuestra cena

Te Vara Nui

Habíamos oido hablar mucho de Aitutaki, una pequeña isla paradisiaca que se encuentra a 40 minutos en vuelo desde Rarotonga, los vuelos no son baratos pero merece la pena pasarse alguna vez del presupuesto. Incluso existe la posibilidad de visitarla en un tour de un día.
Al acercarnos a la isla ya nos quedamos sin palabras al ver el color del mar, era realmente como nos lo habíamos imaginado.

Primeras vistas de Aitutaki desde el avión

Con nuestro collar de bienvenida

Aitutaki es un atolón que tiene una isla principal y 13 motes rodeados por un arrecife de coral que forma una espectacular laguna. El agua es tan cristalina que se puede llegar a ver a más de treinta metros de profundidad.

Los alojamientos aquí no son baratos, nosotras nos alojamos en Inano Beach Bungalows, cerca de la laguna y bien de precio para ser la Polinesia.

Nuestro bungalow

Vistas desde el jardin

Para moverse por la isla lo mejor es alquilar un coche o una moto. Nosotras alquilamos un coche y aprovechamos para además de recorrer la isla, ir a comprar al supermercado, contratar un tour por los motus y llegar hasta el punto más alto de la isla, desde donde las vistas eran espectaculares.

Fueron días de playa, relax y atardeceres de película. Cerca de nuestros bungalows se encontraba el Aitutaki Village Bar, con vistas a la laguna, donde íbamos cada tarde a ver la puesta de sol.

Playa delante de los bungalows

Uno de los días realizamos la excursión a los motus, pequeños islotes. Hay varias empresas que hacen este tour, nosotras lo contratamos con Kia Orana Cruise, es un barco más pequeño, con lo cual, es más rápido y los grupos son más reducidos, de hecho nosotras tuvimos suerte y sólo éramos cuatro personas.
En lo que no tuvimos tanta suerte fue con el tiempo ya que estuvo lloviendo la mayor parte del día.
Uno de los motus más conocido es el One Foot Island donde hay la opción de estampar un sello en el pasaporte. Otra de las paradas es la Honeymoon Island, se llama así porque una pareja canadiense se casó y pasó su luna de miel en ella.
El último motu que visitamos fue el Maina donde comimos una barbacoa, y también probamos platos típicos polinésicos, mientras nuestro guía cantaba y tocaba el ukelele. Estaba todo buenísimo! Y lo que más nos llamó la atención fueron los platos hechos con hojas de palmera.

Después de comer paramos en dos sitios para hacer snorkel. En el último pudimos ver las almejas gigantes, algo que aun habiendo hecho snorkel en muchas ocasiones, nunca antes habíamos visto.

A pesar del mal tiempo fue un día increíble que nunca olvidaremos.

Si alguien nos preguntase el lugar más parecido al paraíso que hemos estado en estos meses, sin lugar a dudas, responderíamos Aitutaki, un lugar que deja huella, con sus playas paradisiacas que parecen sacadas de una postal.

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