Ecuador

En Ecuador estuvimos un total de 3 semanas. Llegamos a Quito procedentes de Colombia, después de una espera interminable en la frontera para poder sellar nuestra entrada en el país. Estuvimos más de 3 horas haciendo una cola que no avanzaba, bajo la lluvia. Esto es debido a la mala organización, ya que la misma cola sirve para la gente que quiere salir y entrar del país, sumado a que esos días centenares de venezolanos intentaban entrar en Ecuador, así que había un colapso importante…

Una vez tuvimos sellado nuestro pasaporte cogimos un colectivo desde la frontera a Tulcán desde donde salen los buses hacía Quito, nuestro siguiente destino. Antes de coger el autobús aprovechamos para probar uno de los platos típicos del país: el encebollado, una sopa de mariscos y cebolla sobre yuca servida con plátano frito y palomitas. A nosotras no nos entusiasmó.

En Quito estuvimos 4 noches y, a parte de visitar la ciudad, aprovechamos para ir a Otavalo y Quilotoa.
Nos alojamos en el barrio de La Mariscal, una de las zonas más turísticas donde se encuentran numerosos bares, restaurantes y la mayoría de hostales. Nosotras nos quedamos en Color House Petite, un pequeño hostal regentado por Jorge, un venezolano con el que nos reuníamos cada noche después de cenar, para conversar intercambiando opiniones sobre nuestros respectivos países y la vida en general.

Como hemos ido haciendo en el resto de ciudades que hemos visitado, visitamos el centro histórico a través del Free City tour, donde aparte de visitar las zonas más emblemáticas de la ciudad, te explican muchos datos históricos para conocer más a fondo la sociedad y el momento actual en el que se encuentran.
En este caso también, nos explicó a que se debió y lo que supuso el cambio de moneda, ya que en estos momentos su moneda oficial son los dólares estadounidenses.
Al final del tour nos llevó al mercado donde aprovechamos para comer platos típicos ecuatorianos junto con gente del hostal con los que compartimos este día.

Al día siguiente fuimos a la laguna del Quilotoa, laguna que se encuentra en el cráter de un volcán a unos 4000 metros de altitud. Como vimos que era muy complicado llegar por nuestra cuenta, ya que no hay mucha frecuencia de autobuses, decidimos contratar un tour. Este tour te lleva hasta el mirador, donde hay unas vistas impresionantes. Una vez allí tienes la opción de bajar hasta la laguna, la duración total es de aproximadamente de 1:30h dependiendo del estado físico de cada uno. La subida es dura debido al terreno resbaladizo y sobretodo por la altitud. Aunque si una vez abajo no te ves capaz de subir hay la posibilidad de subir en burro… Nosotras subimos a pie como unas campeonas, e incluso en algún momento Sonia remolcando a una mujer que no era capaz de subir.

El último día fuimos hasta Otavalo, una localidad famosa por su gigantesco mercado de artesanías y donde los sábados, además, se puede disfrutar del mercado de animales, donde los locales llegados de distintas poblaciones se reúnen para la comprar, vender e incluso trueque de ganado y otros productos.

Desde Quito llegamos en autobús que tarda unas 3h, y donde es frecuente que suban vendedores ofreciendo toda clase de comida, así que cuando llegamos a Otavalo teníamos un empacho monumental! Aunque eso no nos privó de sentarnos a comer con los locales en el mercado, por menos de 2 euros comimos un menú que consiste en una sopa, un plato principal con arroz, huevo y pollo, y con bebida incluida.

Pero como no teníamos suficiente, fuimos a por el postre, ese día fue el último que comimos los típicos helados artesanales de Salcedo.

De Quito fuimos a Baños, situado al pie del volcán Tungurahua, uno de los más activos del país. Baños es destino turístico de muchos ecuatorianos y donde se pueden realizar numerosas actividades como rafting, senderismo, canopy y para los menos atrevidos también hay la opción de relajarse en alguno de sus baños termales.
En Baños teníamos claro que queríamos ir a columpiarnos a la Casa del Árbol y hacernos la famosa foto volando entre las nubes.

Hay varias rutas de senderismo para hacer por tu cuenta, nosotras subimos al mirador de la virgen y no sé nos ocurrió otra cosa que ir después de comer. Para llegar allí hay que subir cientos de escalones, con lo que al llegar arriba vimos a la virgen y a todos los santos. Desde arriba hay unas bonitas vistas de Baños.

Si vais a Baños no os podéis perder la visita al Pailón del Diablo, es la cascada más conocida de Ecuador con un salto de 80 metros!

Otra de las cosas curiosas de Baños es su famoso caramelo, no apto para dentaduras postizas!! Es un caramelo muy pegajoso que lo podréis ver colgando en la entrada de las tiendas mientras lo van moldeando con las manos, dándolo a probar a todo el que pase por allí. Con lo que se nos podía ver calle arriba, calle abajo probando todos los sabores, gracias a Dios seguimos conservando todos los dientes!!

Al ser un sitio muy turístico hay mucha oferta de restaurantes, aunque nosotras como habitualmente hacemos fuimos a comer al mercado, donde por dos dólares tenias un menú completo con bebida incluida. Uno de esos días coincidimos con una chica americana con la que estuvimos en el hostal de Quito, nos dijo que la noche anterior había salido a tomar unas copas y quedamos en vernos esa noche ya que era la última en Baños. Así que esa noche fuimos al local donde habíamos quedado con ella y lo que iba a ser sólo una copa se convirtió en una divertidisima noche acompañadas de Mónica, Jose David, Roberto y Rubén.

Al día siguiente por la mañana salía el bus hacia Guayaquil, desde donde teníamos nuestro vuelo a las Galápagos
Llegamos a la ciudad al mediodía y aprovechamos para visitar el centro histórico y pasear por el Malecón. Como ya nos habían advertido Guayaquil no nos pareció una ciudad segura, por lo que no vimos mucho más.

Al volver a Guayaquil desde Galápagos aprovechamos la tarde para ir al centro comercial ya que teníamos que hacer algunas compras. Al día siguiente salía nuestro autobús hacia Montañita, donde llegamos agotadas ya que las dos últimas noches casi no habíamos podido dormir por culpa de los compañeros de habitación. Suerte que nos esperaba una grata sorpresa y es que al haber sido el cumpleaños de Sonia, como regalo teníamos reserva en un buen hotel de donde casi no salimos en las dos noches que pasamos allí.

Montañita esta situado en la costa y es destino turístico para muchos ecuatorianos y más esos días que coincidió que era feriado. Es un lugar conocido por sus noches de fiesta y desenfreno. Aunque parezca mentira nosotras no salimos ya que no nos gustó mucho el ambiente sumado a las muchas advertencias que recibimos de la gente de allí.

Lo que si hicimos fue ir hasta Puerto López que está situado a una hora aproximadamente de Montañita y desde donde salen los barcos que realizan los tours de avistamiento de ballenas. Justo en esta época es cuando emigran a aguas más cálidas para aparearse con lo cual es cien por cien seguro verlas. A pesar de que según el capitán nos tocó el peor grupo que había tenido, ya que desde que zarpamos del puerto empezaron todos a vomitar pidiendo volver a tierra, tuvimos la suerte de ver un gran número de ballenas y la última nos regaló uno de los mejores momentos del viaje, ya que saltó a pocos metros de nuestro barco. Y es que a pesar de haber vivido tantos grandes momentos durante estos meses la naturaleza nunca dejará de sorprendernos y emocionarnos. Así que volvimos a puerto con lágrimas en los ojos y los demás con los estómagos vacíos!

Nuestra última parada en Ecuador fue la bonita ciudad colonial de Cuenca. Es una ciudad espectacular gracias a sus callejuelas empedradas, sus hermosas plazas y numerosas iglesias con cúpulas. Allí se pueden visitar el parque arqueológico donde se encuentran las ruinas que se cree formaron parte de la antigua ciudad inca de Tomebamba. Estuvimos un total de dos noches, a parte de callejear por la ciudad aprovechamos para subir al mirador de Turi, desde donde hay unas increíbles vistas de Cuenca.

Así nos despedimos de Ecuador pero no de los ecuatorianos ya que en bus hacia Perú coincidimos con un grupo de chicos, que acabaron en el mismo hostal y habitación que nosotras, y con los que pasamos momentos muy divertidos en Máncora, nuestra primera parada de Perú, pero eso ya es otro capítulo…

4 comentarios

  1. M’encanta!!!…ara Perú…promet i molt!!!petonets a les dues!!! Carpe diem!!!

  2. DOLORS .........ALBESA

    estic disfrutant amb el vostre viatge —–mols petons i bon cami

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