Perú (I)

De Ecuador a Perú viajamos en bus con la compañía Azuay, realizan este trayecto por la noche, salimos sobre las 22h y llegamos a Máncora a las 6 de la mañana. Durante el viaje se realiza una parada en la frontera donde se sella la salida de Ecuador y la entrada a Perú, a esas horas no hay muchas colas, con lo cual los trámites son rápidos, y más aún cuando después de sellar la salida das un paso a la derecha (literalmente) y te sellan la entrada a Perú.

En Máncora aprovechamos el buen tiempo para relajarnos en la playa. Nos alojamos en el Loki, un hostal con piscina en primera línea de mar, pero al que mejor no venir si lo que quieres es descansar, está muy orientado al turismo extranjero y organizan fiestas y actividades a diario, donde el alcohol siempre está presente. Además al llegar te ponen una pulsera identificativa pero con la particularidad que ésta además lleva un código de barras donde te cargan todo lo que consumes durante tu estancia, con lo que más de uno salió llorando después de ver la cuenta el último día!
Como ya avanzamos en el post de Ecuador, compartimos habitación con los chicos ecuatorianos del bus, y al ver que era imposible dormir compartimos alguna que otra noche de fiesta loca.

Atardecer en Máncora

Nuestra idea era estar dos noches en Máncora, así que compramos los billetes de bus con antelación, pobres de nosotras no sabíamos que los acabaríamos perdiendo al ponernos enfermas justo el día que teníamos que viajar. Ya por la mañana Ester no se encontraba muy bien, y acabó vomitando varias veces, decidimos que así no íbamos a viajar, intentamos cambiar los billetes pero al ser pocas horas antes de la salida no fue posible. Así que buscamos una habitación donde pudiera descansar y recuperarse, y menos mal ya que a las pocas horas estábamos las dos hechas polvo, fueron dos días sin salir prácticamente de la habitación, sin comer y sin fuerzas para nada. No sabemos si fue un virus o algo que comimos, ya que mucha gente nos ha dicho que se ha de vigilar con el ceviche, y justo el día anterior comimos uno.

Una vez estuvimos medio recuperadas decidimos continuar el viaje hacia Trujillo para dirigirnos a Huanchaco. Existen varias compañías de bus en Perú, que realizan los distintos trayectos dentro del país, nosotras viajamos con Cruz del Sur que junto con Oltursa son de las mejores. Estos autobuses cuentan con asientos reclinables 160º, azafatas, pantallas individuales con películas, música… Incluso servicio de catering! Parece que estés viajando en avión.

Al día siguiente llegamos a Huanchaco, pueblo costero famoso por los caballitos de totora, una peculiar embarcación milenaria usada como herramienta de pesca.
Era temporada baja y estaba todo muy tranquilo, con muchos negocios cerrados.

Caballitos de Totora

Muelle en Huanchaco

Desde aquí aprovechamos para visitar la antigua ciudad de Chan Chan (Sol Sol) que fue capital religiosa y administrativa de la cultura Chimú. Chan Chan fue la ciudad más grande del Perú Prehispánico, y ha sido calificada como la ciudad de barro más grande del mundo y considerada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1986. También visitamos su museo y Huaca La Esmeralda, ya que estaban incluidas todas las visitas en la misma entrada.

Ese mismo día pasamos la tarde en Trujillo, es una ciudad con mucho tráfico y un día es más que suficiente para visitarla, además tuvimos la mala suerte que la Plaza de armas estaba en obras.

Esa misma noche viajamos a la ciudad de Lima, capital de Perú. Aquí vive un tercio de la población del país que se hace más evidente por el caótico tráfico acompañado por el ruido de las bocinas. No teníamos grandes expectativas de nuestro paso por la ciudad pero finalmente han resultado ser unos de los mejores días de nuestro viaje. Nos alojamos en el hostal Puri Wasi en el barrio de Miraflores, donde tuvimos la suerte de coincidir con grandes personas con las que compartimos grandes momentos. Allí conocimos a Inés una chica de Barcelona que está viajando sola por Sudamérica y con la que congeniamos desde el primer momento (Inés for President!!), también coincidimos con Bjorn, un holandés muy gracioso y experto en el futbolín. Otro de los compañeros de habitación fue Guy, un australiano con el que aprovechamos para practicar nuestro inglés mientras le enseñamos alguna palabra en castellano, y por último los hermanos Michael de Estados Unidos, adictos al picante y a probar toda clase de comida.
La primera noche en el hostal subimos a la azotea donde hay una terraza con un bar, allí se reúne la gente que está alojada para tomar algo y charlar con el resto de viajeros, así como hacer campeonatos de Beerpong, un juego que consiste en intentar colar una pelota de ping pong en el vaso del equipo contrario, haciendo beber el contenido de éste. Después de unas cuantas partidas y viendo que el bar ya cerraba, decidimos ir todos a una discoteca a continuar la fiesta. Allí nos encontramos con un generoso hombre que se dedicaba a pagar las consumiciones alardeando de que tenia varias empresas y mucho dinero, como nosotras no tenemos tanto dinero aprovechamos la ocasión y no pagamos ni una sola copa, al igual que nuestros amigos del hostal.

Al día siguiente, como ya debéis imaginaros la mañana no fue nada productiva y no fue hasta el mediodía que fuimos todos a comer. Por la tarde aprovechamos para hacer el Free Walking Tour por el barrio de Barranco, uno de los más bohemios de la ciudad de Lima. Al final del tour te ofrecen una degustación de pisco sour, bebida típica del Perú.
A la mañana siguiente junto con la gente del hostal, hicimos el Free Walking Tour por el centro de Lima, aprovechamos para comer por allí en uno de los restaurantes que nos recomendó nuestro guía. Esa misma noche con toda nuestra pena, nos despedimos de Inés ya que ella iba en sentido contrario al nuestro, aunque estamos seguras que nos esperan grandes momentos en Barcelona!

Barrio Barranco

Barrio Barranco

Puente de los suspiros (Barranco)

Centro de Lima

Al día siguiente nosotras también continuamos nuestro viaje y nos dirigimos hacia Ica para poder llegar a Huacachina un espectacular oasis en medio del desierto. Nos alojamos en el hostal Wild Olive, justo delante de la laguna y con un desayuno espectacular!
Huacachina es conocida por los tours de buggys en sus dunas, donde también se realiza sandboard que consiste en lanzarte en una tabla a toda velocidad por las dunas. Y como colofón final disfrutar de un increíble atardecer en el desierto. Aunque es un sitio my turístico creemos que vale la pena hacer una parada allí.

Desayuno en el hostal

Oasis de Huacachina

A punto de lanzarnos!!

De Huacachina queríamos ir a Arequipa, pero como la ruta del autobús pasa por Nazca aprovechamos para pasar el día allí y visitar sus famosas lineas. Hay 2 opciones, una es hacerla en avioneta, la cual descartamos por el elevado coste, y la otra es subir a los varios miradores que hay en la panamericana, desde allí no se puede apreciar en su totalidad pero si que te puedes hacer una idea de ya que se pueden observar distintas figuras y lineas. Realmente es impresionante y da mucho que pensar en como se formaron y como perduran en el tiempo.

Mirador de las líneas Nasca

Por la noche salía nuestro autobús a Arequipa donde llegaríamos el día siguiente por la mañana. Allí a parte de visitar el Cañón del Colca, como ya os explicamos, también pudimos disfrutar de esa hermosa ciudad, paseando por sus calles, probando su típico queso helado (heladas nos quedamos cuando descubrimos que no llevaba queso) y comiendo en una típica picantería llamada La Capitana, donde pasamos a la cocina para escoger el menú, nos decidimos por un doble, que consiste en 4 platos diferentes con lo cual pudimos degustar diferentes comidas típicas de la zona. Los últimos días en el hostal conocimos a un grupo de Colombia, Carlos y Marcela, una pareja que se encuentra viajando en su coche por Sudamerica durante meses, y un padre con su hijo y sobrino también en su coche por Sudamerica. Aunque estuvimos poco tiempo juntos, pudimos disfrutar de interesantes conversaciones, intercambiando información de los lugares que habíamos visitado.

Plaza de Armas

Vistas del volcán Misti

Mercado de Arequipa

Almuerzo en La Capitana

De Arequipa nos dirigimos a Cuzco, pero esto ya es otro capítulo…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *