Perú (II)

Todo el mundo nos había hablado maravillas de este lugar y tenemos que reconocer que lo nuestro con Cuzco fue amor a primera vista. Llegamos desde Arequipa después de pasar toda la noche en el bus y nos dirigimos al hostal Puriwasi, el mismo en el que nos alojamos en Lima, como el check in no era hasta el mediodía dejamos nuestras mochilas y nos dirigimos al centro donde tuvimos el primer contacto con la ciudad. Como ya nos advirtieron, ese día nos lo tomamos con calma para adaptarnos a la nueva altitud, ya que Cuzco se encuentra a 3400 m.s.n.m.
Esa misma noche quedamos parea cenar con Luccie y Thomas, con los que compartimos el trekking al Cañón del Colca, que justo se encontraban en Cuzco esa noche. Chicos la próxima en París o Barcelona 😉

Al día siguiente nos dirigimos a la Plaza de Armas desde donde se realiza el Free Walking Tour en Cuzco, allí aprendimos un poco más de la historia de Perú, de sus tradiciones y de su gente, aunque no podemos pasar por alto lo incomodas que veces nos sentimos respecto a la colonización por parte de lo españoles… El final del tour es el bar El Limbus, donde nos obsequiaron con una degustación de ceviche y pisco sour, además de disfrutar de unas vistas espectaculares de la ciudad.
Ese día por la tarde aprovechamos para realizar las primeras compras.

Plaza de Armas de Cuzco

Cuzco

Barrio de San Blas

Vistas de Cuzco desde el Limbus

Ceviche en preparación

Ceviche listo!

Pisco sour

De compras por Cuzco

Durante nuestro tercer día compramos el boleto turístico que incluye la entrada a varios de los atractivos turísticos culturales de Cuzco y alrededores, así que aprovechamos para visitar Sacsayhuamán, una fortaleza ceremonial inca ubicada a 2 km de la ciudad. De allí nos dirigimos al Cristo Blanco, figura de unos 8 metros de altura que con sus brazos abiertos simboliza el abrazo al pueblo de Cuzco.

Sacsayhuamán

Sacsayhuamán

Cristo Blanco

A la vuelta contratamos el tour a la Montaña de los 7 colores para el siguiente día, este tour hace relativamente poco que se realiza ya que antiguamente era un glaciar y debido al cambio climático ahora presenta este aspecto.

Este tour se empieza muy temprano, alrededor de las 3:30 de la madrugada te pasan a recoger por el hostal ya que hay un largo camino hasta allí. Primero hicimos una parada antes de llegar para desayunar. Una vez cogimos fuerzas nos dirigimos al punto donde empezaría el ascenso a la montaña. No es un camino difícil pero se hace complicado por la altitud ya que se llega a los 5100 msnm, incluso mucha gente a medio camino tiraba la toalla y acababa subiendo a caballo, que es otra opción si uno no se ve capaz. Es tanta la altitud que los guías van provistos de oxigeno. Como a nosotras nos pueden las ganas y la ilusión llegamos a la cima por nuestro propio pie (y sin necesitar oxigeno, aunque si un buen mate de coca)
Una vez empezamos el descenso el cielo se cubrió y empezaron a caer algunos copos de nieve.
No solo la montaña es espectacular si no todo el paisaje que te vas encontrando por el camino, así que realmente el esfuerzo vale la pena.

De camino a la montaña

Vistas de los Nevados

Montaña de los 7 colores al fondo

Recuperando fuerzas con un mate de coca

Llegamos!!

Montaña de los 7 colores

Al siguiente día era el cumpleaños de Ester, y lo dedicamos a descansar durante el día para celebrarlo por la noche. Ese día habíamos reservado mesa para cenar en uno de los mejores restaurantes de Perú el Chicha del chef Gastón Acurio. Disfrutamos un montón de la cena y de un buen gintonic acompañándola. De allí volvimos al hostal donde habíamos quedado con Adrián, Rodrigo y Martin, unos chicos argentinos que trabajaban allí como voluntarios, para celebrarlo. Se sumaron a la fiesta Dario y Silvana, una pareja ecuatoriana que se hospedaba en el hostal. Después de unos cuantos pisco sours, bebida típica peruana, fuimos a Chango, una discoteca de Cuzco. Fue una noche muy divertida, aunque como bien dicen: noches alegres mañanitas tristes, y así fue como pasamos el día siguiente encerradas en la sala de cine del hostal viendo películas y comiendo palomitas, y recuperándonos para la siguiente! Que sería esa misma noche, nosotras no queríamos (jajaja) pero justo esa noche llegaban los hermanos Michael y Mitchell que conocimos en Lima, y quedamos en vernos, y así fue como acabamos en Chango otra vez!
Cosas del destino, allí nos encontramos también con Janco, un chico alemán con el que hemos ido coincidiendo en varios hostales.

Cena en el Chicha

Lomo saltado

Fiesta en el Chango

Tardes de cine

Con los hermanos Michael y Mitchell

Con Janco

Como la fiesta no se alargó tanto como la anterior, durante la mañana del domingo fuimos a visitar el museo histórico regional, que se encuentra en la casa natal del escritor Garcilaso de la Vega y donde se puede conocer la historia de la ciudad y del desarrollo de los incas.

Esa misma tarde quedamos con Guy, el chico australiano que conocimos en Lima, es buenísimo como te vas encontrando a la misma gente durante el viaje, incluso hemos llegado a coincidir con gente que conocimos en otros países. Más tarde nos juntamos con los hermanos Michael y Mitchell para despedirnos ya que ellos al día siguiente volvían a casa.

Hasta pronto chicos!!

Al llegar al hostal, y tal como les prometimos a los chicos, hicimos una tortilla de patatas para cenar, aunque esa noche no nos alargamos demasiado ya que al día siguiente teníamos el tour al Valle Sagrado.

A la mañana siguiente fuimos a la oficina desde donde salía el bus sobre las 7:30. En este tour se visitan varios lugares importantes de la cultura inca, como son Chinchero, Moray, Salinas de Maras, Ollantaytambo y Pisac. Este valle fue muy apreciado por los incas por sus cualidades geográficas y climáticas, y fue uno de los principales puntos de producción por la riqueza de sus tierras, por ejemplo, Moray fue un centro de investigación agrícola.

Chinchero

Centro investigación agrícola de Moray

Salinas de Maras

Ollantaytambo

Pisac

Uno de los sitios que más ilusión teníamos por visitar era el Machu Picchu, y por fin llegó el día! Hay varias opciones de llegar hasta Aguascalientes, la más conocida es el famoso camino del Inca pero se ha de reservar con meses de antelación. Nosotras fuimos en bus hasta hidroeléctrica y de allí caminamos unas 3h hasta Aguascalientes, también llamada Machu Picchu pueblo.
La carretera hasta hidroeléctrica es bastante mala, llena de curvas por estrechos caminos junto a precipicios, con lo que en más de una ocasión cerramos los ojos y rezamos. También existe la opción de ir en tren pero es más cara, aunque nosotras nos decidimos por esta opción para hacer el trayecto de vuelta, y realmente vale la pena ya que se disfruta mucho del trayecto.

De camino a Aguascalientes

Aguascalientes

Tren a Ollantaytambo

Para subir al Machu Picchu se pude hacer andando o bien en bus, la subida andando es muy dura ya que se han de subir casi 2000 escalones, así que decidimos que las haríamos de bajada y así poder disfrutar más del Machu Picchu, y menos mal, porque la gente llegaba agotada.
La noche anterior compramos el ticket de bus de subida, y tal y como nos recomendó nuestro guía, a las 4 de la mañana estábamos haciendo cola para subir a uno de los autobuses, ya a esas horas había una cola considerable, y eso teniendo en cuenta que el primer bus no sale hasta las 5:30, aun así nos subimos al octavo bus…
Nosotras teníamos la entrada simple que permite 2 accesos al recinto en el mismo día y en nuestro caso en el turno de la mañana, ya que desde hace poco hay restringido el numero de visitantes por día. También hay la opción de comprar la entrada para subir al Huayna Picchu o bien a la montaña del Machu Picchu, aunque para esta primera se ha de reservar también con tiempo de antelación.

Buses a Machu Picchu

Escalones al Macchu Picchu

Tenemos que decir que por muchas fotografías que habíamos visto del Machu Picchu, nada es comparable como estar allí, es un lugar mágico que desprende una gran energía, y del que nos costó despedirnos.

Ciudad de Machu Picchu

Descubriendo rincones de la antigua ciudad

Vistas de Machu Picchu

Hicimos 2 noches en Aguascalientes ya que no nos apetecía bajar corriendo para volver ese mismo día a Cuzco, y fue una buena decisión ya que pudimos disfrutar más del lugar.
A la mañana siguiente cogimos el tren hasta Ollantaytambo donde nos esperaba una minivan para llevarnos hasta Cuzco donde descansaríamos un par de días antes de recibir el ultimo regalo que nos tenia preparado Perú, la laguna Humantay, una joya de la naturaleza en la ruta del Salkantay. Fuimos en bus hasta Mollepata donde empezamos el ascenso hasta los 4200 msnm donde se encuentra la laguna.
Tuvimos la suerte de coincidir con un grupo de gente increíble que aun hicieron que fuera más positiva la experiencia.
Aunque el ascenso fue duro, una vez llegas a la laguna te quedas sin palabras, y sabes que todo el esfuerzo ha merecido la pena, al ver la imponente montaña y los colores de su laguna.
Otro momento especial que vivimos allí fue la ofrenda a la Pachamama (Madre Tierra). La ofrenda consiste en elegir una piedra antes de comenzar el camino, hacerle un pedido a la Pachamama y al llegar arriba, dejarlas formando un montículo junto con 3 hojas de coca, estos montículos reciben el nombre de Apachetas. Antes de volver a Cuzco compartimos un riquísimo almuerzo todos juntos.

Mollepata

De camino a la laguna con los nevados de fondo

Apacheta

En la laguna

Laguna Humantay

Grupo con el que compartimos este día, gracias a todos!!!

Esa sería nuestra ultima noche en Cuzco y en Perú, ya que al día siguiente cogeríamos el bus hacía Bolivia. Nos dio mucha pena despedirnos de la gente del hostal y del país que nos había regalado tanto… Gracias Perú por sorprendernos cada día con tu belleza, por poner en nuestro camino a tanta gente increíble… Estamos convencidas de que nos volveremos a ver!

6 comentarios

  1. Wouw Sonia, Qué pasada!
    SEguid disfrutando así de vuestro viaje!

  2. Que pasada Ester!!

  3. DOLORS .........ALBESA

    sense paraules……fantastic

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